Elecciones presidenciales turcas de 2014

El 10 de agosto de 2014 tuvieron lugar las elecciones presidenciales en Turquía. Por primera vez en la historia del estado fundado por Kemal Atatürk el presidente se elige por sufragio universal. Hasta el referéndum constitucional de 2007 el jefe de estado era elegido por los miembros del parlamento. Las reformas electorales introducidas por el jefe de gobierno, Recep Tayyip Erdoğan, redujeron el mandato presidencial de siete a cinco años y establecieron que las elecciones generales (parlamentarias) se celebrarán cada cuatro años en vez de cinco, permitieron la reelección del presidente para un segundo mandato y redujeron el quorum necesario para aprobar las leyes en la Gran Asamblea Nacional de Turquía. Se presentaron tres candidatos. Erdoğan, del gobernante Partido de la Justicia y el Desarrollo (Adalet ve Kalkınma Partisi, AK Parti) y primer ministro desde 2003, era el gran favorito. Ekmeleddin İhsanoğlu, un académico que fue secretario general de la Organización de Cooperación Islámica, fue el candidato conjunto de los dos principales partidos de la oposición: el secular Partido Republicano del Pueblo (Cumhuriyet Halk PartisiCHP), de orientación socialdemócrata, y el ultraderechista Partido de Acción Nacionalista (Milliyetçi Hareket Partisi, MHP). Selahattin Demirtaş, un joven y dinámico político kurdo, fue el candidato del izquierdista Partido Democrático del Pueblo (Halkların Demokratik Partisi, HDP)  y de su partido hermano, el nacionalista kurdo (socialdemócrata) Partido de la Paz y la Democracia (Barış ve Demokrasi Partisi, BDP). Erdoğan manifestó su deseo de ejercer una ‘presidencia activa’ asumiendo poderes ejecutivos, mientras que sus rivales İhsanoğlu y Demirtaş preferían mantener el cargo de presidente dentro de los confines de la actual constitución y de la tradición política de la república turca, que reserva un papel ceremonial al jefe de estado y otorga el poder ejecutivo al primer ministro.
 
  • Recep Tayyip Erdoğan estudió Administación de Empresas en la universidad de Mármara (Estambul). En 1974 ingresó en la Unión Nacional de Estudiantes Turcos, asociación marcadamente anti comunista. Dos años después era el dirigente del islamista Partido de Salvación Nacional (Millî Selamet PartisiMSP) en el distrito de Beyoğlu (antiguamente Pera, un barrio separado de la vieja Constantinopla por el Cuerno de Oro). En 1974 el MSP entró en un gobierno de coalición presidido por Bülent Ecevit, del Partido Republicano del Pueblo (CHP); en 1979 el máximo dirigente del MSP, Necmettin Erbakan, fue viceprimer ministro en un efímero gabinete presidido por Süleyman Demirel, del liberal-conservador Partido de la Justicia (Adalet Partisi, AP). Tras el golpe militar de 1980, la junta presidida por Kenan Evren (jefe de estado entre 1980 y 1989) prohibió los partidos políticos existentes y Erdoğan siguió al líder del MSP, que fundó en 1983 una nueva organización política: el Partido del Bienestar (Refah Partisi, RP), conservador e islamista (suní).
Recep Tayyip Erdoğan, líder del Partido de la Justicia y el Desarrollo desde su fundación en 2001, ha dirigido Turquía desde 2003 como primer ministro

Recep Tayyip Erdoğan (nacido en 1954), antiguo alcalde de Estambul y líder del Partido de la Justicia y el Desarrollo desde su fundación en 2001, ha dirigido Turquía como primer ministro durante la última década.

Erdoğan se convirtió en el dirigente del RP en Estambul y en 1991 sería elegido miembro del parlamento, pero su nombramiento fue bloqueado por los tribunales. En 1994 se produjo el punto de inflexión en su carrera política al ser elegido alcalde de la mayor de las ciudades turcas con el 25,19% de los votos. Pese a los temores que existían de que el nuevo alcalde impusiera la ley islámica en la ciudad, la gestión de Erdoğan fue pragmática y enfocada en resolver problemas como el suministro de agua, la contaminación y el caos circulatorio de la metrópoli del Bósforo. Incluso sus detractores admitieron que hizo un buen trabajo, haciendo de Estambul una ciudad más verde y más limpia, aunque también prohibió el alcohol en los cafés para disgusto de los secularistas. Su popularidad creció, tanto porque no se le consideraba corrupto como porque su entrega a la causa de los ‘valores islámicos’ le granjeó el apoyo de muchos turcos devotos, que se sentían enajenados por el militante secularismo del estado kemalista. Mientras tanto, Necmettin Erbakan se había convertido en primer ministro en 1996, pero decidió renunciar al año siguiente presionado por los militares.

Necmettin Erbakan (1926-2011), líder histórico del islamismo turco y primer ministro entre junio de 1996 y junio de 1997.

Necmettin Erbakan (1926-2011), líder histórico del islamismo turco y primer ministro entre junio de 1996 y junio de 1997 (The Guardian).

A principios de 1998 el Partido del Bienestar fue declarado ilegal por el tribunal constitucional por violar la obligación de respetar los principios seculares del estado. Meses más tarde, Erdoğan será condenado a 10 meses de cárcel -de los que cumplió cuatro- por leer unas líneas de un poema que decían “las mezquitas son nuestros cuarteles, las cúpulas nuestros cascos, los minaretes nuestras bayonetas y los fieles nuestros soldados”. El tribunal entendió que violaban el artículo 312 del Código Penal (incitación al odio racial o religioso), obligó al alcalde de Estambul a renunciar a su puesto y lo inhabilitó para ocupar cargos públicos. Al Partido del Bienestar lo sucedió el Partido de la Virtud (Fazilet Partisi, FP), que fue prohibido en 2001 por el mismo motivo que el RP. De este partido nacerían dos nuevas organizaciones: el tradicionalista Partido de la Felicidad (Saadet Partisi, SP) y el Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP).

El AKP fue formado por miembros de la facción reformista del FP -entre los que destacan el presidente en ejercicio Abdullah Gül, Bülent Arınç y el alcalde de Ankara Melih Gökçek-, a los que se añadió un grupo procedente del conservador Partido de la Madre Patria (Anavatan Partisi, ANAP) próximo al ex presidente Turgüt Ozal (1989-1993) y gentes de diversa procedencia. Todos ellos se juntarán con el carismático Recep Tayyip Erdoğan, que se convertirá en el líder indiscutido del partido. El AKP abandonó oficialmente el islamismo para abrazar una identidad política “democrática y conservadora”, que algunos calificaron como una especie de equivalente turco e islámico de la democracia cristiana europea. El éxito del nuevo partido fue fulgurante; en las elecciones parlamentarias celebradas en noviembre de 2002 consiguió casi 2/3 de los diputados de la Asamblea Nacional (363 de 550) con sólo el 34,3% de los votos, debido a ningún partido salvo el CHP (que quedó en un distante segundo lugar con el 19,4%) superó el ominoso umbral del 10% de los votos que establece la legislación electoral turca, cuyo propósito es evitar la presencia de los nacionalistas kurdos.

Elecciones generales turcas de 2011. En verde, provincias ganadas por la lista independiente "Trabajo, Democracia y Libertad", apoyada por el BDP y otros 18 partidos y organizaciones.

Partidos vencedores por provincia en las elecciones generales turcas de 2011. En verde, provincias ganadas por la lista independiente “Trabajo, Democracia y Libertad”, apoyada por el BDP y otras 18 organizaciones políticas. (Saint Brendan’s Island)

En 2007 el AKP aumentó su cuota del electorado hasta el 46,7%, aunque perdió 22 diputados debido a que el Partido de Acción Nacionalista (MHP) logró superar la barrera electoral junto al CHP y los nacionalistas kurdos la sortearon patrocinando listas independientes. En las elecciones de 2011 el AKP siguió en su curva ascendente y rozó la mitad de los votos (49,8%) pero -paradojas de la ley electoral- perdió un puñado de diputados (bajó de 341 a 327) sin comprometer su cómoda mayoría parlamentaria.

Tras las elecciones de 2002 Abdullah Gül asumió brevemente el cargo de primer ministro. Erdoğan seguía inhabilitado, pero el tribunal electoral anuló los resultados en la provincia de Siirt (donde el ahora líder del AKP había leído las polémicas líneas que provocaron su encarcelamiento unos años antes) y el parlamento aprobó un cambio en la legislación que le permitió presentarse en la repetición de las elecciones celebrada en febrero de 2003.

Erdoğan  y Abdullah Gül, presidente de la república turca (2007-2014). En medio de ellos, la bombilla iluminada del AKP. símbolo de bienestar y progreso.

Erdoğan y Abdullah Gül, presidente de la república turca (2007-2014). En medio de ellos, la bombilla iluminada del AKP.

Tras ser elegido diputado, Erdoğan asumió como jefe del gobierno. Por entonces la economía turca se hallaba convaleciente de un periodo de recesión; Kemal Derviş, ministro de Economía en la anterior administración presidida por Bülent Ecevit, acometió una serie de reformas estructurales. Estas fueron continuadas por Ali Babacan, un tecnócrata que se convirtió en el nuevo director de la política económica en la administración de Erdoğan y cuyo programa de reformas fue apoyado por un préstamo del FMI. Con la intención de atraer el capital extranjero, el gobierno levantó la mayoría de las regulaciones. El dinero que fluyó en la economía turca contribuyó a que el PIB aumentara un 64% y la renta per capita un 43% durante la década 2002-2012; este crecimiento fue mayor que el de los países desarrollados y similar a la media de los países emergentes durante ese periodo. El Banco Mundial alabó las reformas sociales de Erdoğan y la estabilidad económica del país. Se privatizaron empresas estatales como la Türk Telekom, el petróleo, el gas, los puertos y los aeropuertos. El control de la economía dejó de estar en manos de la élite kemalista y zonas anteriormente marginadas del interior de Anatolia se favorecieron de ello. Por ejemplo, la población de Kayseri prácticamente se duplicó y florecieron los negocios; varias ciudades del interior se convirtieron en nuevos centros industriales y emergió una nueva clase media conservadora e islamista. Sin embargo, el despegue económico turco fomentó las importaciones de bienes de consumo y aumentó considerablemente el déficit de la balanza comercial. La crecimiento se ha ralentizado en los últimos años; de tasas superiores al 9% al inicio de la era del AKP se bajó a una tasa del 3% en 2013. Los críticos señalan que los cimientos de la emergente economía turca son frágiles, especialmente desde que la crisis mundial ha disminuido el flujo de capital; los inversores extranjeros recogen los beneficios y retiran su dinero. En palabras de una empresaria local a Der Spiegel, el crecimiento turco es insostenible porque “tenemos más y más centros comerciales y la construcción está en auge (…) pero carecemos de una industria sólida y de un fuerte sector tecnológico”. La nueva administración aumentó el presupuesto del ministerio de Educación -cuya partida superó por primera vez al presupuesto militar-, aumentó la educación obligatoria de 8 a 12 años y el número de universidades casi se dobló. Además se abandonó la prohibición de llevar hiyab en las clases, lo que permitió el acceso a los estudios superiores de mujeres observantes de los preceptos islámicos. También se aumentó la inversión en infraestructuras (carreteras, aeropuertos y ferrocarriles) y se emprendieron ambiciosos proyectos como la construcción de un túnel ferroviario bajo el estrecho del Bósforo, que será cruzado además por un nuevo puente en construcción desde mayo de 2013.

Obras del nuevo puente sobre el Bósforo. Cuando se termine, sus torres serán las más altas del mundo (EPA/SEDAT SUNA. Der Spiegel)

Obras del nuevo puente sobre el Bósforo. Cuando se termine, sus torres serán las más altas del mundo (EPA/SEDAT SUNA. Der Spiegel)

El proyecto del puente ha sido cuestionado tanto por el impacto ecológico que puede ocasionar en las áreas naturales al norte de Estambul, de donde procede la mayor parte del agua que consume la ciudad, como por el nombre escogido para la magna obra de ingeniería. Abdullah Gül, presidente en ejercicio desde 2007, anunció que el puente será bautizado en honor al sultán otomano Selim I, provocando las protestas de la minoría religiosa de los alevíes porque ese soberano se destacó por su cruel persecución de los miembros de esa comunidad.

En 2009 el gobierno de Erdoğan anunció un plan para poner fin al conflicto kurdo. Se permitió el empleo de la lengua kurda en los medios de comunicación, varias ciudades del sureste recuperaron sus denominaciones kurdas y se estableció un comité para luchar contra la discriminación. Estas medidas, que en palabras del primer ministro eran “un paso valiente para resolver problemas crónicos que constituyen un obstáculo para el desarrollo, el progreso y la potenciación de Turquía”, contaron con el apoyo de la UE, que requería la relajación de la dura política del estado contra la minoría kurda como condición para un eventual ingreso del país en el club de los países europeos. Para entonces el Partido de los Trabajadores Kurdos (Partiya Karkerên Kurdistan, PKK) ya no reclamaba la independencia del Kurdistán turco, sino un reconocimiento de la identidad de los kurdos como pueblo. Pero el gobierno prometió que la constitución aprobada tras el golpe militar de 1980 no sería alterada en la parte que define la identidad nacional del estado como “turca” y establece el turco como única lengua oficial. Anteriormente la nueva administración se había propuesto reemplazar la constitución de 1982 por un texto más “civil”, pero los principales partidos de la oposición bloquearon el intento. Tras el referéndum constitucional de 2010, donde se votaron unas enmiendas que pretendían adaptar el texto a los estándares europeos, el CHP se mostró favorable a la creación de una comisión encargada de redactar una nueva constitución. Teniendo en cuenta que Erdoğan quiere un texto que otorgue más poderes al presidente, cargo que aspira a ocupar hasta el centenario de la fundación de la república turca en 2023, el acuerdo se antoja difícil. En cualquier caso, la apuesta de Turquía por ingresar en la UE terminará encallando ante la oposición de varios países miembros y, desde entonces, los funcionarios europeos han expresado una creciente preocupación por lo que perciben como un retroceso en la libertad expresión y en los derechos de la minoría kurda. En la espinosa cuestión del reconocimiento del genocidio armenio durante la Primera Guerra Mundial, Erdoğan y el entonces jefe de la oposición Deniz Baykal escribieron en 2005 una carta al presidente de la república de Armenia proponiendo la creación de una comisión de investigación conjunta, oferta que fue rechazada. El primer ministro criticó posteriormente una campaña lanzada por varias personalidades turcas en 2008 pidiendo perdón por lo sucedido (“no cometimos un crimen, por tanto no necesitamos pedir perdón”). Sin embargo en marzo de 2014 Erdoğan ofreció sus condolencias a los armenios. Era la primera vez que un jefe de gobierno turco pedía disculpas, aunque siguió sin calificar las muertes como una masacre; habló de “pena compartida” y de las “inhumanas consecuencias” de aquellos acontecimientos.

Ahmet Davutoglu

Ahmet Davutoğlu, ministro de Exteriores (2009-2014) y posteriormente designado líder del AKP y primer ministro. Su visión de la “profundidad estratégica” de Turquía ha influenciado notablemente la acción diplomática en la era de Erdoğan.

Durante la administración de Erdoğan el hombre clave de la diplomacia turca ha sido Ahmet Davutoğlu, quien se ha convertido en el nuevo primer ministro el 28 de agosto. Bajo su dirección, la política exterior de Turquía ha evolucionado desde el principio de “cero problemas” con Occidente* y el mundo musulmán a una fase de una “máxima cooperación” con sus vecinos en Oriente Medio en busca de estrechar lazos económicos, acercamiento que Davutoğlu declara que está motivado por el deseo de crear ventajas económicas derivadas de la paz regional. Esta política de reforzar vínculos con los países de la región también persigue reforzar su importancia geoestratégica y convertir a Turquía en un actor relevante en el concierto internacional. Ciertos observadores han creído percibir en esta evolución un progresivo alejamiento de Occidente, relacionándolo con el estancamiento de las negociaciones para el ingreso en la UE y el enfriamiento de las tradicionalmente amistosas relaciones con Israel. Davutoğlu rechaza esas críticas, insistiendo en que “Turquía puede ser europea en Europa y oriental en Oriente, porque somos ambas cosas”.  Probablemente un motivo fundamental es una desilusión compartida entre Erdoğan y Davutoğlu ante la decisión europea de aceptar a Chipre -dividida en un sector griego reconocido internacionalmente y en otro turco desde 1974- como miembro de la UE. En círculos diplomáticos turcos el ingreso de Chipre se interpretó como un obstáculo colocado adrede por los líderes europeos más reacios a admitir a Turquía como miembro de pleno derecho. Pese a que Turquía lleva 30 años luchando contra la insurgencia del PKK en las montañas del sureste, irónicamente la turbulenta situación en Oriente Medio ha llevado al gobierno a colaborar con las autoridades regionales del Kurdistán iraquí (KRG en inglés), que luchan contra la milicia yihadista del Estado Islámico (EIIL o ISIS en inglés). El EIIL retiene a 49 rehenes turcos en la ciudad iraquí de Mosul, conquistada por los yihadistas en junio.

*Erdoğan es cofundador de la Alianza de Civilizaciones, una iniciativa propuesta en 2005 por el presidente de gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero ante la Asamblea General de las Naciones Unidas que pretende fomentar el diálogo intercultural e interreligioso como medio para luchar contra el extremismo, el odio y la intolerancia.

En junio de 2013 la policía se empleó con contundente violencia en el desalojo de unos manifestantes, que protestaban pacíficamente contra un plan de desarrollo urbanístico que demolerá el parque Taksim Gezi, una de las últimas zonas verdes en el corazón de Estambul y situado en el distrito de Beyoğlu (Erdoğan procede de Kasımpaşa, uno de sus barrios). Este acontecimiento marcó el inicio de una ola de protestas en todo el país en un movimiento civil, espontáneo y sin afiliación política sin precedentes en la historia de la república turca. Las protestas han puesto en cuestión el llamado ‘modelo turco’ de democracia, citado por muchos comentaristas como un ejemplo a seguir por los países musulmanes. Suponen una reacción ante el estilo arrogante, condescendiente y abrasivo de Erdoğan y las percibidas tendencias autoritarias de su gobierno. Distintos observadores señalan que, una vez que Erdoğan aseguró su poder neutralizando la amenaza militar* de signo autoritario, secular y ultranacionalista, el primer ministro ha abandonado cualquier esfuerzo para construir consensos. Entiende la politica como un gobierno de la mayoría, despreciando el pluralismo de la sociedad; las leyes se aprueban sin debate público; se ejerce un control cada vez mayor sobre los medios, se persigue a la prensa de oposición y se trata de coartar la libertad de expresión; y el gobierno se entromete progresivamente en el estilo de vida de los ciudadanos, imponiendo restricciones acordes con los valores morales del conservadurismo islámico**. A finales de 2013 estalló un escándalo de corrupción en el que resultaron implicados una serie de cargos del AKP -funcionarios de agencias gubernamentales y del distrito municipal de Fatih, que abarca el centro histórico de Estambul, incluyendo a su alcalde-, los hijos de varios ministros, constructores, banqueros y hombres de negocios. Los cargos que se les atribuyen incluyen soborno, lavado de dinero, contrabando de oro y concesión de terrenos a favoritos. La reacción de Erdoğan fue reemplazar a la mitad de su gabinete e iniciar una remodelación en el cuerpo de policía, a la vez que el primer ministro calificaba la investigación de “operación sucia” destinada a “manchar” su administración y socavar el progreso del país. Muchos analistas han relacionado estas detenciones con una lucha de poder entre el influyente predicador Fethullah Gülen -que cuenta con seguidores en la policía y en la judicatura- y Erdoğan. Poco antes, el gobierno había cerrado varias escuelas privadas islámicas vinculadas al movimiento que dirige Gülen, quien vive en Estados Unidos desde 1999. El predicador ha dado la espalda al AKP para apoyar a la oposición.

Manifestantes yacen heridos en el suelo en el aniversario de las protestas en el parque Gezi, en Estambul. (Bulent Kilic, AFP /Der Spiegel)

Manifestantes yacen heridos en el suelo en el aniversario de las protestas en el parque Gezi, en Estambul. (Bulent Kilic, AFP /Der Spiegel)

Nuevas protestas estallaron tras la muerte de un muchacho aleví de 15 años que estuvo 269 días en coma tras recibir el impacto de un bote de gas lacrimógeno en la cabeza durante las protestas del parque Gezi; Berkin Elvan había salido a comprar el pan. Por las mismas fechas (marzo de 2014) el gobierno decidió bloquear el acceso a Twitter en la víspera de las elecciones locales, pero la prohibición fue levantada al mes siguiente tras una sentencia del tribunal constitucional. En mayo de 2014, una explosión en una mina de carbón en Soma (provincia de Manisa, en el oeste de Anatolia) causó 301 muertos, desatando una nueva ola de indignación antigubernamental en una sociedad crecientemente polarizada. Varios responsables de la explotación fueron arrestados como responsables de la deplorable falta de medidas de seguridad que provocó el desastre.

* Si bien algunos observadores consideran que el juicio que terminó con la condena en 2013 de varios miembros de la llamada Organización Ergenekon -compuesta por militares y otros elementos del “estado profundo”- ha terminado con la cultura de los golpes de estado en Turquía, el proceso generó bastantes dudas tanto por la escasez de pruebas incriminatorias -algunas además se revelaron falsas- como por “violar principios básicos de la justicia”, convirtiéndose en “una gran caza de brujas”.
** Generalmente restricciones del consumo de bebidas alcohólicas. El viceprimer ministro Bülent Arınç declaró recientemente que las mujeres no deberían reír en público, lo que provocó burlas en las redes sociales.
  • Después de las elecciones locales de marzo, los dos principales partidos de la oposición manifestaron su interés por unir fuerzas de cara a las presidenciales. El 16 de junio se anunció a Ekmeleddin İhsanoğlu como el candidato conjunto del Partido Republicano del Pueblo (CHP) y del Partido de Acción Nacionalista (MHP). La candidatura también contó con el respaldo de una serie de pequeñas formaciones opositoras, entre ellas el conservador kemalista Partido Demócrata (Demokrat Parti, DP); el socialdemócrata Partido Democrático de la Izquierda (Demokratik Sol Parti, DSP); el nacionalista de derechas Partido Independiente Turco (Bağımsız Türkiye Partisi, BTP); el Partido Liberal Demócrata (Liberal Demokrat Parti, LDP); y el ultranacionalista e islamista suní Partido de la Gran Unión (Büyük Birlik Partisi, BBP).
Ekmeleddin İhsanoğlu durante un acto de campaña en Estambul (AFP/El Mundo).

Ekmeleddin İhsanoğlu (nacido en 1943) durante un acto de campaña en Estambul (AFP/El Mundo).

Ekmeleddin Mehmet İhsanoğlu nació en El Cairo (Egipto) en el seno de una familia turca. Su padre era un profesor de madrasa procedente de Yozgat, en el centro de Anatolia; la familia de su madre procede de la minoría turca del Dodecaneso. Estudió Ciencias en la universidad cairota de Ain Shams y obtuvo un máster por la prestigiosa universidad de Al Azhar; luego se trasladó a Turquía y se doctoró en la universidad de Ankara en 1974. Su trabajo académico ha estado centrado en la historia de la actividad científica y de las instituciones de enseñanza en el Islam, los intercambios culturales entre el mundo islámico y Occidente y en la relación entre ciencia y religión. Entre diciembre de 2004 y enero de 2014 fue el secretario general de la Organización para la Cooperación Islámica, donde implementó un programa de reformas y abogó por el diálogo intercultural e interreligioso; en 2008 fue uno de los signatarios de una carta abierta a varios dirigentes religiosos cristianos llamando a la paz y el entendimiento. İhsanoğlu contó con el apoyo de Erdoğan en su nombramiento de hace diez años, pero posteriormente se han hecho evidentes sus diferencias. El primer ministro no le perdonó a Ihsanoğlu su tibia postura ante el golpe de estado que derrocó al islamista Mohamed Morsi en Egipto; tampoco le gustan las opiniones de su contrincante en otras materias. İhsanoğlu declara que no reniega de su fe, pero defiende un Estado férreamente secular; su mantra particular en campaña rezaba que “uno de los problemas del mundo islámico es que mezcla política y religión”. A pesar de ello, la proclamación de İhsanoğlu como candidato no gustó en algunos sectores del CHP, al considerar que un ex dirigente de una organización islámica carece de las necesarias credenciales seculares y kemalistas. El antiguo dirigente del partido Deniz Baykal criticó la decisión, lamentando que no se hubiera consultado a los militantes del CHP y el MHP. Para contrarrestar esta opinión adversa İhsanoğlu hizo declaraciones de fe kemalista, calificando a Atatürk de “héroe nacional”. La candidatura del académico respondía al deseo de los partidos de oposición de presentar a alguien aceptable para la masa conservadora. El lema de la campaña (Ekmek için Ekmeleddin) pretendía acercarlo a las clases populares, usando el parecido de su nombre con la palabra turca ekmek (“barra de pan”). Sin embargo esta estrategia estaba destinada a fracasar, porque İhsanoğlu -un intelectual “exquisito”, según Erdoğan- carecía por completo del gancho popular y el carisma arrollador del primer ministro, quien además contaba con muchos más recursos de campaña y disfrutaba de una desproporcionada cobertura en los medios. Los llamamientos de los dos candidatos opositores para debatir en televisión con Erdoğan fueron desoídos. En las siguientes líneas y antes de pasar al tercer y último candidato, un repaso a los partidos de la coalición que respaldaba a İhsanoğlu.

Las seis flechas del logo del CHP representan los valores fundamentales del movimiento kemalista: republicanismo, nacionalismo, estatismo, populismo, laicidad y revolucionarismo.

Las seis flechas del logo del CHP representan los valores fundamentales del movimiento kemalista: republicanismo, nacionalismo, estatismo, populismo, laicidad y revolucionarismo.

El Partido Republicano del Pueblo (CHP) es la organización política más antigua del país. Fue fundado como ‘Partido del Pueblo’ durante el congreso de Sivas de 1923 por el padre de la Turquía moderna, Mustafa Kemal Atatürk, uniendo a los grupos de resistencia (el Movimiento Nacional Turco) durante la llamada Guerra Turca de Independencia. En 1924 el partido adquirió su denominación actual. El CHP dominó la vida política en vida de Atatürk, quien es el ‘Jefe Eterno’ de la formación desde su muerte. Pese a que el líder turco alentó la creación de partidos republicanos de oposición, estos tuvieron una vida muy corta y fueron disueltos por el estado, acusados de excesiva cercanía al islamismo, así que Turquía era de facto un régimen de partido único. A la muerte del fundador en noviembre 1938, İsmet İnönü -un destacado general durante la guerra greco-turca (1919-1922)- se convirtió en el sucesor como líder del partido y presidente de la república, cargo al que se le sumaba la distinción honorífica de ‘Jefe Nacional’ (Milli Şef).

Ismet Inönü y Kemal Atatük en 1936 (Turkish Airines, Wikipedia).

Ismet Inönü y Kemal Atatürk en 1936 (Turkish Airlines, Wikipedia).

Bajo presión internacional Inönü convocó elecciones pluripartidistas en 1946, que fueron celebradas con manifiestas irregularidades (el voto no era secreto; el recuento sí). No obstante, el CHP fue derrotado en las elecciones de 1950 por el Partido Demócrata (DP) de Celâl Bayar, quien se convirtió en el presidente de la república durante los siguientes diez años hasta que fue derrocado por un golpe militar. Este DP histórico de ideología liberal-conservadora existió entre 1946 y 1961 y fue fundado por antiguos miembros del CHP, por lo que era un partido de raíz kemalista. Sus sucesores ideológicos son el Partido de la Justicia (AP) y el Partido de la Recta Vía (Doğru Yol Partisi, DYP), fundado por Süleyman Demirel en 1983 y renombrado en 2007 Partido Demócrata (DP)*. Por su parte Inönü seguía dirigiendo el CHP, fue líder de la oposición durante una década y primer ministro entre 1961 y 1965, siendo relevado en el cargo por Süleyman Demirel (AP). En 1971 un nuevo golpe militar derrocó al gobierno de Demirel, provocando la indignación del entonces secretario general del CHP Bülent Ecevit. 

* El DYP obtuvo el 9,55% en las elecciones de 2002, a unas décimas del umbral del 10%. Tras su reconversión en DP, el declive continuó: 5,41% de los votos en 2007 y 0,65% en 2011.
Bülent Ecevit (derecha) era primer ministro en 1974, el año en que las tropas turcas desembarcaron en Chipre.

Bülent Ecevit (derecha) era primer ministro en 1974, el año en que las tropas turcas desembarcaron en Chipre.

Ecevit protestó airadamente contra el golpe, criticó la reacción pasiva de Inönü ante la asonada y dimitió de su cargo en protesta; su reacción rápida y enérgica le granjeó apoyos entre los intelectuales y las bases kemalistas y al año siguiente Ecevit fue elegido nuevo dirigente del partido. Bülent Ecevit se esforzó en transformar al CHP en una fuerza socialdemócrata, aunque férreamente nacionalista. Presidió tres gobiernos de coalición hasta el golpe militar de 1980; la junta que gobernó a partir de entonces proscribió al CHP junto a los otros partidos, terminando con el primer periodo de la existencia de la organización fundada por Atatürk. Ecevit fue encarcelado y se le prohibió participar junto a otros líderes en política, hasta que en 1987 pudo regresar para ponerse al frente del Partido Democrático de la Izquierda (DSP), fundado por su esposa dos años antes. Inicialmente el DSP tuvo poco éxito electoral. En 1991 el partido consiguió superar el umbral del 10% establecido por la nueva constitución, lo que permitió que Ecevit volviera a la Asamblea Nacional. En las elecciones de 1995 el DSP logró incrementar su representación y dos años después su líder entró como viceprimer ministro en un gobierno de coalición presidido por Mesut Yılmaz, del conservador y nacionalista Partido de la Madre Patria (ANAP), que dio paso en 1999 a un gobierno en minoría presidido por Ecevit que convocó nuevas elecciones. Impulsado por el efecto de la captura en febrero de 1999 del líder del PKK, Abdullah Öcalan, el DSP quedó como primera minoría parlamentaria en las elecciones de abril. Bülent Ecevit se convirtió en primer ministro hasta las elecciones de 2002, en las que el partido naufragó irremisiblemente cayendo del 22,2% al 1,2% de los votos.

Resultados por distrito de las elecciones generales turcas de 2002 (Wikipedia)

Resultados por distrito de las elecciones generales turcas de 2002 (Wikipedia)

Estos comicios tuvieron el efecto de un terremoto en el mapa político turco. La entrada arrolladora del AKP fue acompañada por la desaparición del DYP, el ANAP, el MHP y el DSP como fuerzas parlamentarias; la única oposición que quedó en pie fue el renacido CHPDesde 1985 el centro izquierda kemalista estaba dividido fundamentalmente entre el DSP de Ecevit y el Partido Socialdemócrata Populista (Sosyaldemokrat Halkçı Parti, SHP). Este último partido estaba dirigido por Erdal Inönü, hijo de quien en tiempos fue presidente y ‘Jefe Nacional’, participando en varios gobiernos de coalición entre 1991 y 1993. Un grupo de diputados del SHP liderado por Deniz Baykal refundó el CHP en 1992, al calor de una nueva legislación que revocaba la prohibición de 1980. En 1995 el SHP terminará integrándose en el nuevo CHP que, sacudido por escándalos de corrupción, tuvo un resultado poco prometedor en las elecciones de ese año (el SHP obtuvo el 20,7% en 1991; el CHP cayó al 10,7% en 1995) y perdería la representación parlamentaria en 1999 al no superar la barrera del 10% (8,7%). Sin embargo el partido se aprovechó de la catástrofe del DSP en 2002, entre cuyas causas se podrían citar la impopularidad de las duras reformas económicas emprendidas en ese periodo, las divisiones internas en su seno y los problemas de salud de Ecevit*. Baykal, que había dimitido tras el fracaso de 1999 para regresar al frente del CHP año y medio después, hacía oposición desde fuera del parlamento, tratando de forzar la caída del gobierno. El partido se benefició de la defección de miembros del DSP que ingresaron en sus filas, notablemente el ex ministro de economía Kemal Derviş. En 2002 no quedó ninguna de las fuerzas de la anterior coalición gobernante en el parlamento y el CHP se convirtió desde entonces en la principal fuerza de la oposición turca. Sin embargo el partido estuvo lejos de ser el principal beneficiario del hundimiento electoral del DSP y del resto de formaciones; muchos descontentos en la izquierda cayeron en la apatía y otra parte migró al AKP, partido que recogió también los votos que perdieron el ANAP o el MHP en la derecha. El liderazgo de Baykal no tardó en ser criticado desde el ala izquierda del CHP, que lo acusaba de bloquear su renovación en favor de una ‘vieja guardia’ que ya no representaba a la Turquía moderna. En 2010 Deniz Baykal dimitió por segunda vez de su cargo como consecuencia de la filtración a los medios de una cinta de vídeo, en la que aparecía sentado en una cama con una diputada de su formación que había sido su secretaria privada.

* Visiblemente enfermo durante la campaña, Ecevit se retiró de la política en 2004 y murió en 2006. Su viuda, Rahşan Ecevit, abandonó el DSP en 2010 después de dirigirlo durante unos meses. El DSP se alió con el CHP en las elecciones de 2007 y consiguió 13 diputados; en 2011 se presentó en solitario y obtuvo el o,25% de los votos.
Kemal Kılıçdaroğlu y Deniz Baykal.

Kemal Kılıçdaroğlu y Deniz Baykal.

Un congreso celebrado en mayo de 2010 eligió a Kemal Kılıçdaroğlu como nuevo presidente del CHP, cargo que ocupa en la actualidad. Kılıçdaroğlu ha intentado dar un giro socialdemócrata al partido como en tiempos de Ecevit, en contraste con la deriva centrista del periodo de Baykal. En las elecciones parlamentarias de 2011 el CHP se afianzó como fuerza principal de la oposición, consiguiendo el 26% de los votos (20,85% en 2007). Sin embargo, Kılıçdaroğlu ha tenido que lidiar con la resistencia de la ‘vieja guardia’ y del ala más nacionalista. Después de las elecciones presidenciales, el líder del partido aceptó la convocatoria de un congreso extraordinario en septiembre de 2014. Una abrumadora mayoría de los jefes provinciales de la organización ha declarado su apoyo a Kılıçdaroğlu, por lo que no se prevén cambios en la dirigencia. 

Alparslan Turkes

Alparslan Türkeş haciendo el saludo de los Lobos Grises.

La segunda fuerza de la oposición es el Movimiento de Acción Nacionalista (MHP), partido fundado en 1969 por Alparslan Türkeş, un político nacionalista de extrema derecha que ganó notoriedad por ser el portavoz de los golpistas que derrocaron el gobierno de Adnan Menderes (DP) en 1960. Las ideas políticas de Türkeş estaban enraizadas en el Turanismo -un movimiento político que abogaba por la unión de todos los pueblos de la llamada raza turania– e influenciadas por Nihâl Atsız, un escritor y filósofo conocido por sus opiniones racistas. Türkeş es el autor de un panfleto llamado Doctrina de las Nueve Luces, que resume los principios básicos de su ideología nacionalista, y miembro fundador de la rama turca de la Operación Gladio, una organización clandestina anti comunista a la que se supone responsable de numerosos actos criminales -incluyendo el asesinato de intelectuales y militantes de izquierda, algunos kurdos- y de estar detrás de los golpes militares de 1971 y 1980. La cara más visible y el brazo ejecutor de estos crímenes eran los comandos de los Lobos Grises, una organización juvenil de carácter paramilitar, ultranacionalista y neofascista fundada por Türkeş en 1961. Los Lobos Grises son oficialmente “un brazo combativo e informal” del MHP. Pese al papel de de las organizaciones fundadas por Türkeş en la gestación del golpe y en las actividades de la Operación Gladio -cuya sección turca comandaba el general Kenan Evren-, el MHP fue prohibido en 1980 junto a los demás partidos y su líder condenado por el asesinato de varias figuras públicas a principios de los 80. Más tarde se permitió a Türkeş reconstituir su partido*, que obtuvo el 8,5% en las elecciones de 1995 para pasar a convertirse en el segundo partido más votado en 1999 -dos años después de la muerte de su fundador- con el 18% de los votos.

*A partir de 1983 los ultranacionalistas operaban bajo el nombre de Partido Conservador (Muhafazakar Parti, MP), renombrado en 1985 en el Partido de la Tarea Nacionalista (Milliyetçi Çalışma Partisi, MÇP). En julio de 1992 el MÇP se transformó en el renacido MHP, pero la rivalidad entre Türkeş y el dirigente nacionalista Muhsin Yazıcıoğlu desembocó en una escisión. Los seguidores del último fundaron el Partido de la Gran Unión (BBP), muy cercano a una rama de los Lobos Grises (Alperen Ocaklan) que persigue una síntesis entre el nacionalismo extremo y el islamismo.
Devlet Bahçeli.

Devlet Bahçeli.

Tras el deceso de Türkes en 1997 el partido lo dirige Devlet Bahçeli, quien antes había militado en el MÇP y será viceprimer ministro en los gabinetes presididos por Bülent Ecevit entre 1999 y 2002. Después de desaparecer del parlamento en 2002 (obtuvo el 8,3% de los votos), el MHP volvió como tercera fuerza incrementando sus apoyos en 2007 (14,3%), consiguiendo el 13% en las elecciones de 2011. Bajo el liderazgo de Bahçeli el extremismo del MHP se ha rebajado un tanto, sin dejar por ello de defender una plataforma de ‘línea dura’ con énfasis en la seguridad y marcada por un rígido y exaltado nacionalismo. Antes de las elecciones de 2011 varios altos cargos del MHP se vieron envueltos en un escándalo que, al igual que ocurrió con el que provocó la dimisión de Baykal un año antes, estaba relacionado con el sexo y las cintas de vídeo.

  • Selahattin Demirtaş nació el 10 de abril de 1973 en Palu (provincia de Elâzığ) y pertenece a la etnia zaza, cuyos integrantes se consideran a sí mismos kurdos en su inmensa mayoría. Se graduó en Derecho por la universidad de Ankara, ejerció por un tiempo la abogacía defendiendo causas humanitarias y en 2006 se convirtió en miembro del comité ejecutivo de la rama de la Asociación de Derechos Humanos turca en Diyarbakir (Amed), la capital del Kurdistán.
    Selahattin Demirtaş, "el rostro de las minorías" o el "Obama kurdo", apeló en su campaña por "un nuevo contrato social" que destierre todo tipo de discriminaciones en la sociedad turca. (SEDAT SUNA/EPA, The Conversation).

    Selahattin Demirtaş, “el rostro de las minorías” o el “Obama kurdo”, apeló en su campaña por “un nuevo contrato social” que destierre todo tipo de discriminaciones en la sociedad turca. (SEDAT SUNA/EPA, The Conversation).

    Demirtaş comenzó su carrera política en 2007 dentro del Partido de la Sociedad Democrática (Partiya Civaka Demokratîk, PCD o DTP en turco), siendo elegido diputado como candidato independiente con el apoyo de la formación nacionalista kurda. Una sentencia del tribunal constitucional turco de 2009 ilegalizó al DTP por haberse convertido en “un punto focal de actividades contra la unidad indivisible del estado” y Demirtaş ingresó al año siguiente en el nuevo Partido de la Paz y la Democracia (BDP), en cuyo congreso inaugural fue elegido copresidente -los partidos kurdos suelen tener dos dirigentes, un hombre y una mujer-. Fue condenado a diez meses de cárcel en 2010 por sugerir que el gobierno turco iniciara conversaciones con Abdullah Öcalan, el líder del PKK que cumple cadena perpetua desde su captura en 1999. A finales de 2012 se inició un proceso de paz* después de que el gobierno de Erdoğan se decidiera a hablar con Öcalan; según declaraciones del propio Demirtaş, la ejecución de su condena por haber pedido aquello se pospuso cinco años. En las elecciones de 2011 fue reelegido para ocupar un asiento en la Asamblea Nacional. Finalmente, en 2014 Demirtaş fue elegido copresidente del Partido Democrático del Pueblo (HDP), fundado en octubre de 2012 por militantes izquierdistas del BDP y miembros del Congreso Democrático Popular -una plataforma que agrupa a varios pequeños partidos de izquierda turcos, grupos feministas y LGTBI, sindicatos y asociaciones que representan a los alevíes y otras minorías-. En las elecciones locales de marzo los dos partidos ‘hermanos’ presentaron candidaturas en paralelo; el BDP en las provincias de mayoría kurda y el HDP en el resto del país. El 30 de junio se anunció a Demirtaş como candidato presidencial de las dos organizaciones. Su plataforma electoral buscó atraer a un sector del electorado más amplio que el de la minoría kurda y los pequeños grupos de izquierda, apelando a los turcos descontentos con el gobierno y con el anticuado nacionalismo kemalista. Demirtaş aspiraba a ser un actor decisivo para la segunda vuelta, en el caso que Erdoğan no alcanzara la mayoría de los votos en la primera. Buscó distanciarse de sus rivales y alejar las suspicacias de algunos sectores sobre una alianza de circunstancias con el candidato del partido gobernante, insistiendo en que: “No estamos del lado de ninguna facción. İhsanoğlu representa el pasado, Erdoğan el presente y yo el futuro. Hay dos posiciones en campaña: ellos y nosotros”. Abogó por una presidencia que ejerciera como mediadora de conflictos y por una nueva constitución que acabe con la falta de representación de las distintas culturas, lenguas, etnias y creencias. Su programa no estaba centrado exclusivamente en las reivindicaciones de los kurdos (reconocimiento de la identidad y autogobierno), sino que también apostaba por los derechos del resto de las minorías (alevíes, armenios, etc), de las mujeres y de la comunidad LGTBI. Propuso mecanismos de participación popular, alabó las protestas del parque Gezi y recordó a Berkin Elvan durante la campaña. Joven y simpático, consiguió dar una nueva imagen de los kurdos entre el pueblo turco alejada de asociaciones con el terrorismo, aumentando su popularidad entre los jóvenes y las mujeres en las ciudades y entre las minorías aleví y armenia. En aquellas zonas dominadas por el nacionalismo turco más extremo, Demirtaş ha tenido que enfrentarse a amenazas, insultos e incidentes protagonizados por exaltados, incluyendo peleas, apedreamientos e incluso algún que otro disparo. 

    PKK-Conflict-de

    Mapa del conflicto kurdo (Wikipedia).

    *Después de 30 años de conflicto con el estado turco, la guerrilla del PKK proclamó un alto el fuego en marzo de 2013, tras cuatro meses de negociaciones previas con el gobierno. Desde entonces las provincias del sureste de mayoría kurda viven en un ambiente de relativa calma. La tregua se ha mantenido y las conversaciones continúan; miles de políticos y activistas kurdos han salido de las cárceles. Todo esto ha alentado el optimismo entre los kurdos, que sienten que un final pacífico del conflicto está más cerca que nunca y esperan que después de las elecciones el gobierno de pasos más concretos hacia la paz y satisfaga sus demandas de autogobierno y de educación en su lengua. Hasta 2004 era ilegal hablar kurdo, leer libros o escuchar música en esa lengua a la que se calificaba de “turco de las montañas”. Erdoğan ha sido el primer líder turco en pedir disculpas por los crímenes de las fuerzas de seguridad contra los kurdos y bajo su mandato se han relajado las restricciones y la discriminación que pesan sobre la minoría más numerosa del país, a la vez que el Kurdistán ha experimentado un considerable crecimiento económico e incluso actualmente existe un canal de televisión kurdo. Tal vez su motivación no es puramente altruista, sino que busca atraer votos; un reciente proyecto de ley que concedía amnistía a varios guerrilleros del PKK fue visto como un “regalo de campaña” del primer ministro destinado a cortejar al electorado kurdo. Erdoğan es popular entre una parte no desdeñable de los aproximadamente 14 millones de kurdos que viven en Turquía, principalmente en el sureste y en Estambul. En contraste, İhsanoğlu tenía poco que hacer con ellos teniendo al MHP y al BBP en su coalición; los dos partidos más extremistas del nacionalismo turco rechazan cualquier reconocimiento de los derechos de los kurdos. Por su parte, Demirtaş rechaza la idea de que las excarcelaciones o su propia candidatura -impensable hace pocos años- sean concesiones graciosas del primer ministro, diciendo que esos avances se deben a sus propios esfuerzos (“si dependiera de Erdoğan, él habría bloqueado mi candidatura”). Admite que “Erdoğan ha cambiado el país”, para decir luego que “una Turquía democrática no es posible con Erdoğan”.

Resultados

Recep Tayyip Erdoğan (AKP) 51,79%

Ekmeleddin İhsanoğlu (Independiente) 38,44%

Selahattin Demirtaş (HDP) 9,76%

Erdoğan ha sido el vencedor incontestable de estas elecciones al conseguir su objetivo de ganar en la primera vuelta, mejorando la votación de su partido en las últimas elecciones generales y locales. A juicio de los dirigentes del AKP, el resultado les otorga un mandato suficiente para enmendar la constitución del país y permitir que Erdoğan asuma más poderes en su nuevo cargo. La amplitud de su victoria fue inferior a la indicada por las encuestas, que predecían una votación superior al 55% si acudía a las urnas menos del 80% de los electores. Tal vez esto es una señal de que Erdoğan está llegando a su techo electoral.

Candidatos vencedores por distrito en las elecciones presidenciales de 2014 (Electoral Geography)

Candidatos vencedores por distrito en las elecciones presidenciales de 2014 (Electoral Geography)

La participación fue del 74,13%, la más baja desde las elecciones parlamentarias de 1977. Se esperaba que la abstención creciera más entre los votantes del CHP; el poco entusiasmo que un candidato con el perfil de İhsanoğlu podía despertar en aquella parte de su base electoral más laica y ‘occidentalizada’ provocaría que muchos no regresaran de sus vacaciones para acudir a las urnas. Sin embargo, un análisis por inferencia ecológica comparando los resultados de estas elecciones con las locales de marzo citado en Hürriyet Dayly News (un diario de Estambul escrito en inglés, de tendencia laica y de centro izquierda) muestra que los votantes del CHP no se abstuvieron tanto como se temía (14%  frente al 10% de los del AKP ).

Transferencias de voto entre las elecciones municipales de marzo y las elecciones presidenciales de agosto de 2014 (Çilek Ağacı/Hürriyet Daily News).

Transferencias de voto entre las elecciones municipales de marzo y las elecciones presidenciales de agosto de 2014 (Çilek Ağacı/Hürriyet Daily News).

El candidato del partido gobernante compensó las pérdidas hacia la abstención al recoger el 28% de los votantes del MHP en las elecciones de marzo, datos confirmados por una encuesta post electoral de Ipsos. Esta transferencia confirma una tendencia observada en las elecciones parlamentarias de 2011, lo que parece indicar un declive del MHP que, unido a la liquidación del ala nacionalista del CHP, podría marcar -según el analista de Hürriyet y no sé si exagerando un poco- “el fin de la política nacionalista en Turquía”. A pesar de no haber alcanzado por poco el 10% de los votos, se considera a Demirtaş uno de los vencedores de la jornada, aunque no necesariamente a su partido. El decente resultado obtenido por el candidato kurdo en Estambul y en algunas provincias del oeste -donde Demirtaş dobló la votación de su partido en las municipales- puede ser un indicio de que el HDP tiene margen para crecer “si trasciende el nacionalismo kurdo”. El declive del nacionalismo turco unido a la posible emergencia de una fuerza alternativa al AKP y el CHP podrían ser “señales positivas para la resolución del problema kurdo”, concluye el análisis.

Turkey 2014

El mapa electoral turco ha cambiado poco desde las elecciones de 2002, en contraste con los vaivenes de épocas anteriores. Erdoğan fue el candidato más votado en 54 de las 81 provincias del país; İhsanoğlu encabezó la votación en 16, agrupadas principalmente en las costas del Egeo y del sur de Anatolia y en Tracia (Turquía europea); Demirtaş venció en 11 provincias del sureste, con predominio de población kurda o -en el caso de Tunceli- con una significativa población aleví. En una serie de provincias, el resultado fue disputado. İhsanoğlu venció por márgenes muy estrechos sobre Erdoğan en las provincias de Balikesir, Manisa y Denizli -todas ellas en el occidente anatolio- y en Osmaniye, la provincia natal del líder del MHP. En Estambul y Ankara la carrera entre Erdoğan e İhsanoğlu fue relativamente disputada, con diferencias de 8,7% y 6,1% a favor del candidato del AKP, respectivamente. Eskişehir (centro-oeste) fue la única provincia del interior ganada por İhsanoğlu. El dominio de Erdoğan fue absoluto en la práctica totalidad del interior de Anatolia y en las provincias de la costa del Mar Negro.

Distribución del voto a Erdoğan por provincia (elaboración propia).

Erdoğan obtuvo sus victorias más aplastantes en las provincias de Bayburt (80,2%) y Rize (80,6%), ambas en el noreste. Aunque el recientemente proclamado presidente nació en Estambul, su familia es originaria de Rize, en la costa del Mar Negro. En las vecinas Gümüşhane (74,1%) y Trabzon (70,1%) el dominio del candidato del AKP también fue abrumador, así como en Konya (74,6%), Kahramanmaraş (71,5%) y Malatya (70,2%), situadas más al sur y en el interior. En otros sólidos bastiones del AKP como  Erzurum (68,8%) y Kayseri (66,1%), el resultado también fue contundente. De hecho, la votación de Erdoğan en estas provincias de Anatolia central y del litoral del Mar Negro superó a la del AKP en 2011, mientras que en Estambul y otras provincias fue prácticamente idéntica. Esto parece sugerir que en las primeras Erdoğan ganó bastantes votantes procedentes del MHP.  El candidato del partido gobernante se impuso en las dos provincias más pobladas, Estambul (49,8%) y Ankara (51,3%). En cambio en İzmir (33,4%), la tercera, perdió por un margen superior al 25% (la antigua Esmirna es un bastión del CHP). Los peores resultados de Erdoğan fueron los de las provincias de Tunceli (14,4%), Şırnak (14,8%) y Hakkâri (16,4%), todas ellas ganadas por Demirtaş. En la primera provincia debe haber pesado la poca simpatía de los alevís por el AKP; las dos últimas son provincias kurdas del sureste fronterizas con Irak y Siria donde Demirtaş arrasó en la votación.

Porcentajes de voto de İhsanoğlu por provincia (elaboración propia).

En el mapa de İhsanoğlu se aprecia cómo sus votantes están concentrados sobre todo en las provincias occidentales (Tracia y el Egeo) y en la costa sur, con cierta penetración hacia el interior en dirección a Ankara. Los porcentajes de voto más alto a nivel provincial de su candidatura se dieron en las provincias tracias de Kirklareli (67,95%), Edirne (65%) y Tekirdağ (57,4%) y en las egeas de Muğla (63,6%), Izmir (58,6%) y Aydin (56,3%) así como en Çanakkale (55,4%), situada a ambos lados del estrecho de los Dardanelos. En la costa sur, İhsanoğlu ganó con una clara ventaja en Antalya (53,1%), Mersin (54,6%), Hatay (52,3%) y Adana (50,4%). İhsanoğlu fue segundo en Estambul con el 41,1% -con porcentajes superiores al 70% en los distritos ‘occidentalizados’ de Besiktas y Kadiköy- y en Ankara, donde obtuvo el 45,2% de los votos. En el interior y en la costa del Mar Negro, İhsanoğlu quedó muy rezagado detrás de Erdoğan en casi todas las provincias. Por alguna razón que desconozco, su resultado en Artvin, junto a la frontera con Georgia, rompe la pauta de esa región (İhsanoğlu obtuvo el 44,9%; detrás de Erdoğan, que ganó con el 52,6%). Son llamativos, aunque poco sorprendentes, los pobres resultados que obtuvo su candidatura en las provincias de mayoría kurda (2% en Batman o 2,5% en Diyarbakir).
Turkey 2014 Demirtas
En el mapa de Demirtaş se aprecia una fuerte y completamente previsible concentración en el sureste. El candidato kurdo ganó de forma aplastante en las provincias de Şirnex (Şırnak, 84,2%) y Hekari (Hakkâri, 81,6%), consiguió votaciones superiores al 60% en Amed (Diyarbakir, 64,2%), Agirî (Ağrı ,61,3%), Mûş (Muş, 61,2%), Mêrdîn (Mardin, 60,9%) y Batman (60%) y la mayoría de votos en Van (54,6%), Sêrt (Siirt, 54,1%) y Dêrsim (Tunceli, 52,3%). En esta última provincia había ganado el CHP en las legislativas de 2011, pero esta vez parece que los votantes alevís se han ido con Demirtaş. En Iğdır, junto a la frontera armenia, ganó con el 42,9% y en Bitlis (Peniyan en kurdo, a orillas del lago Van) Demirtaş obtuvo una votación alta (43,7%), pero quedó detrás de Erdoğan. También obtuvo resultados apreciables en Kars (32,9%) y Ardahan (23,1%) en el noreste, en Bingöl (30,6%) y en Şanlıurfa (26,2%) al sureste. En el resto del país destacan Adana (10,7%) y Mersin (13,5%), en la costa sur, y los resultados de Estambul (9,1%) e Izmir (8%). En algunas provincias en el oeste de Anatolia (Manisa y Aydin), de la costa del Mármara (Kocaeli y Yalova) y en Antalya (sur) Demirtaş superó el 5%, en Ankara obtuvo el 3,5% y en las provincias del interior y del Mar Negro consiguió resultados entre el 1% y el 2%.
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