Australian Federal Election, 2010

El 7 de septiembre de 2013 se celebraron elecciones en Australia en las que compitieron por el puesto de Primer Ministro Kevin Rudd, del Partido Laborista (centro izquierda), y Tony Abbott, del Partido Liberal (centro derecha a derecha) y en coalición con su socio tradicional, el Partido Nacional, un partido agrario que representa los intereses de la “Australia regional”. Esta contienda era la que en principio se esperaba dirimir en las elecciones de 2010, pero semanas antes de aquellas elecciones y en una decisión sin precedentes, Kevin Rudd fue depuesto por el caucus parlamentario laborista y sustituido por la entonces Vice Primera Ministra Julia Gillard.

English: Kevin Rudd, 26th Prime Minister of Au... English: Prime Minister of Australia Julia Gil...

Rudd había conseguido una resonante victoria en las elecciones de 2007, poniendo fin a 11 años de gobiernos liberales dirigidos por John Howard, el segundo Primer Ministro con un mandato más prolongado tras el también liberal Sir Robert Menzies (1949-1966). Hasta 2010 Kevin Rudd había vivido una especie de luna de miel con la opinión pública,  sus primeros gestos fueron firmar el Protocolo de Kyoto y pedir perdón a los aborígenes australianos por los daños causados a la Generación Perdida. Howard había rechazado ambas cosas durante su mandato. Su proyectos de legislar medidas contra el cambio climático, cuyas repercusiones son especialmente importantes en Australia, se encontraron con una fuerte oposición en la derecha. Sin embargo, Rudd logró firmar un acuerdo con Malcolm Turnbull, entonces líder de los liberales y más proclive al compromiso que su ala derecha, para aprobar un plan de reducción de emisiones en el Senado.  Más tarde, la rotunda oposición de los liberales bajo su nuevo líder, el negacionista Tony Abbott, a pactar legislación contra el cambio climático movió a Rudd a impulsar nuevos proyectos: un plan sobre el comercio de los Derechos de Emisión (ETS) y un impuesto que gravaría los beneficios de las muy rentables (y contaminantes) compañías mineras (super profit tax). Ambos planes dañaron su popularidad y su credibilidad entre el electorado, a costa de la Coalición por un lado y de Los Verdes por el otro; para unos eran inaceptables y desincentivaban los negocios y para otros insuficientes por la urgencia en adoptar medidas más enérgicas. Otro controvertido programa gubernamental pretendía incrementar la eficiencia energética de los hogares australianos a la vez que estimular la creación de empleo. Este programa incluía un plan para incentivar la instalación de aislamiento térmico en las casas. Tras la muerte en accidente de cuatro trabajadores, un informe encontró que el plan había subestimado los riesgos de este tipo de instalaciones, entre otras cosas por la falta de regulación de las empresas del sector, que contrataban trabajadores sin experiencia.
Entonces no se sabía, pero dentro de su gabinete ministerial existía un gran descontento con el Primer Ministro debido a las dificultades del dirigente laborista para desempeñar sus funciones. Al parecer, Rudd unía a un estilo de gestión caracterizado por sus rivales internos como caótico y desorganizado algunos defectos de carácter como un elevado narcisismo, arrogancia y obsesión por el control.  Además tenía una mala relación con las distintas facciones de un partido donde quienes ejercen el poder son los miembros del grupo parlamentario -en Australia los líderes de los partidos se eligen entre los representantes y senadores y no en congresos, como se estila en otras partes- y donde los sindicatos ejercen una notable influencia.
Sin embargo, los motivos de la destitución de Rudd y su sustitución por Gillard fueron encubiertos por el Partido Laborista ante la opinión pública que, ajena a las intrigas entre las distintas facciones del partido y los sindicatos laboristas rivales, percibía a Rudd como víctima de una traición a manos de sus compañeros. Una vez en el puesto, la nueva Primera Ministra, que había accedido al poder de tapadillo y era desconocida para el gran público, decidió convocar elecciones casi inmediatamente. Los laboristas estaban seguros de obtener una cómoda victoria sobre Tony Abbott, ferviente católico y polémico miembro del ala derecha del Partido Liberal que se había hecho por sorpresa con el liderazgo del principal partido opositor derrotando al moderado Malcolm Turnbull -a quien el ala derecha de su partido no perdonó el pacto con Rudd mencionado antes- por sólo un voto de diferencia. Durante la campaña, Gillard fue desarrollando un perfil público, aunque se criticaba su falta de definición y su campaña dejó bastante que desear, lastrada además por el rencor larvado que existía entre sus partidarios y los del depuesto Rudd, que se presentó a la reelección en la división de Griffith en Brisbane, Queensland. Nominalmente parte del ala izquierda del partido, Gillard había recibido el apoyo de dirigentes del ala derecha en Victoria y Nueva Gales del Sur, así como Ministro del Tesoro Wayne Swan y de Simon Crean, también ministro y un dirigente vinculado a los sindicatos.

Elecciones de 2010: ‘Hung Parliament’

Australia 2010

El resultado electoral dejó una composición insólita en la Casa de los Representantes, la cámara baja del Parlamento australiano, sin mayoría (algo que no ocurría desde 1940) y con el Partido Laborista y la Coalición Liberal/Nacional con el mismo número de representantes. Los 150 escaños se eligen en circunscripciones uninominales llamadas divisiones, tal y como se hace en Gran Bretaña o Canadá. La originalidad del sistema electoral australiano, donde el voto es obligatorio, consiste en que los escaños no se asignan al partido con más votos si este no consigue la mayoría absoluta de los sufragios. Cada votante asigna un número a cada candidato de su circunscripción en orden decreciente de preferencias. Si un candidato consigue al menos la mitad más uno de los votos es proclamado electo, en caso contrario se van haciendo sucesivos recuentos donde las preferencias de los candidatos menos votados que van siendo eliminados se distribuyen entre el resto. No es inusual que en algunas divisiones el candidato que se hace con el escaño no coincida con el que recibió el mayor número de primeras preferencias. En el mapa se muestran los candidatos vencedores en cada división electoral de acuerdo con el reparto final de preferencias entre los dos últimos candidatos (Two Preferred Candidates). En la mayoría de los casos, los dos candidatos en el recuento final son del Partido Laborista y de la Coalición; en algunas divisiones rurales la competencia puede ser entre candidatos de la Coalición e independientes, en otras puede haber una competencia entre un candidato liberal y uno nacional y, finalmente,  en un puñado de divisiones urbanas en Sydney y Melbourne entre un candidato laborista y uno de Los Verdes.

Casa de los Representantes (TPP: 50,12%/49,88%)

The Coalition: 43,32% (+1,31%) y 72 (+7) escaños, de los cuales 44 fueron del Partido Liberal (Liberal Party of Australia, 30,46%), 21 del Partido Liberal Nacional* en el estado de Queensland ( Liberal National Party, 9,12%), 6 del Partido Nacional (National Party of Australia, 3,43%) y 1 del Country Liberal Party* (0,31%) en el Territorio del Norte. Fuera de la Coalición, Los Nacionales** de Australia Occidental (Nationals WA, 0,34%) consiguieron 1 escaño.
Por estados, en Nueva Gales del Sur la Coalición ganó un 4% en el voto primario, pero se quedó con el mismo número de representantes (los liberales recuperaron la división de Bennelong, en Sydney, donde John Howard había sido derrotado en 2007, pero Los Nacionales perdieron Lyne, en la costa norte, ante un independiente); en Victoria perdió un 1,5% y dos escaños en divisiones consideradas “marginales” (que oscilan entre los dos partidos mayoritarios); en Queensland el LNP consiguió 8 escaños más que la Coalición en 2007 con una subida del 3% en el voto primario; en Australia Occidental el Partido Liberal mantuvo sus escaños, ganando uno en el área metropolitana de Perth y perdiendo otro ante los Nacionales del estado en el Gran Sur; en Australia del Sur los Liberales retuvieron sus escaños bajando un 1,5% en el voto primario; en Tasmania los de Abbott se quedaron sin representación como en 2007, bajando un 4,6%; en Canberra subieron ligeramente sin ganar escaños y en el Territorio del Norte el CLP arrebató el escaño de la división de Solomon (Darwin) a los laboristas.
*Los partidos Liberal y Nacional del estado de Queensland (NE de Australia) se fundieron en el Partido Liberal Nacional (LNP) el año 2008. En el Territorio del Norte, ambos partidos se fundieron en el Country Liberal Party (CLP) en 1974. En el mapa, los miembros del LNP que se sientan en el grupo parlamentario de Los Nacionales aparecen con el mismo color que sus colegas de otros estados, mientras la representante del CLP y el resto de los electos del LNP tienen el mismo color que los liberales fuera de Queensland y el Territorio Norte. Así, de los 72 (0 73) diputados de la Coalición, 11 (12 cuando se sumó Tony Crook) se sentaban con Los Nacionales australianos, de los cuales 5 se presentaron bajo las siglas del LNP.
**En Australia Occidental, el Partido Nacional no forma parte de la Coalición a nivel federal y compite con el Partido Liberal en las elecciones estatales, aunque actualmente gobierna en coalición con ellos. Ha recuperado influencia gracias a la política de “royalties para las regiones” impulsada por su líder, Brendon Grylls, ayudado a su vez por la creciente impopularidad de los laboristas en las zonas mineras. Su representante, Tony Crook, inicialmente se sentó en el grupo de los “crossbenchers”, aunque en un cierto momento de la legislatura se sumó al grupo parlamentario federal de Los Nacionales. Gracias a las preferencias laboristas Crook, segundo en el voto primario, derrotó en la división de O’Connor -un distrito muy extenso que abarca la mayor parte del sur del estado, incluyendo la ciudad de Albany y el centro minero de Kalgoorlie- al muy veterano, controvertido y derechista Wilson Tuckey, del Partido Liberal y apodado Ironbar tras un incidente violento con un aborígen local. Después de las elecciones hubo una controversia sobre si debería incluirse a Crook como diputado de la Coalición, dado que seguía siendo miembro del Partido Nacional, si bien un disidente que no reconocía a la dirección federal del partido agrario.
Australian Labor Party: 37,99%  (-5,4%) y 72 (-11) escaños. Los laboristas australianos evitaron la derrota gracias a sus buenos resultados (en preferencias) en los tres estados meridionales (Victoria, Tasmania y Australia Meridional) y a la habilidad de algunos parlamentarios laboristas en retener sus asientos en distritos marginales de Nueva Gales del Sur. En Queensland pesó la destitución de Kevin Rudd, nativo del estado, y en Australia Occidental los laboristas fueron batidos por un margen superior al de 2007. En cifras, los laboristas  perdieron dos escaños en Nueva Gales del Sur, bajando un 6,9% en el voto primario; en Victoria ganaron dos escaños a los liberales y perdieron uno ante Los Verdes, bajando un 1,9%;  en Queensland perdieron 7 de los 15 escaños ganados en 2007, bajando un 9,3%; en Australia Occidental perdieron 1 escaño, bajando un 5,6%; en Australia del Sur mantuvieron sus escaños, bajando un 2,4%;  en Tasmania perdieron 1 escaño ante un independiente pero subieron un 1,2% en el voto primario;  en el Territorio de la Capital Australiana (ACT, Canberra) mantuvieron los dos escaños, bajando un 6,1%; y en el Territorio del Norte perdieron 1 de los 2 escaños, bajando un 9,7%.
A pesar de estas bajadas en el voto primario, los laboristas aumentaron su diferencia sobre la Coalición en algunos estados en la figura llamada “Two Party Preferred” (TPP), que calcula el apoyo recibido por las dos fuerzas mayoritarias tras la distribución de las preferencias de los votantes de otros partidos. Así, en Victoria (el estado de Gillard) el TPP de los laboristas fue del 55,3% (+1%), en Australia del Sur del 53,8% (+0,8%) y en Tasmania alcanzó un record con el 60,6% (+4,4%). Por el contrario, en Nueva Gales del Sur bajaron al 48,8% (-4,8%); en Queensland al 44,9% (-5,6%); en Australia Occidental al 43,6% (-3,2%); en Canberra al 61,7% (-1,7%) y en el Territorio del Norte al 50,7% (-4,7%). El TPP a nivel nacional dio una estrecha victoria a Julia Gillard sobre Tony Abbott, con el 50,12% (-2,58%). Esta figura sin embargo es estimativa y en 1998 John Howard ganó la mayoría de representantes con un TPP inferior al del laborista Kim Beazley.
Australian Greens: 11,76% (+3,97%) y 1  (+1) escaño. Esta elección fue histórica para los verdes australianos, no sólo porque obtuvieron una cifra nunca igualada de primeras preferencias sino porque lograron sentar a su primer representante en Canberra, Adam Bandt, que derrotó a la candidata laborista en la división de Melbourne, Victoria. El candidato de Los Verdes quedó el segundo en el voto primario, pero fue favorecido por las preferencias de los votantes liberales y de otros partidos.  Por estados, Los Verdes consiguieron el 10,2% en Nueva Gales del Sur, el 12,7% en Victoria, el 10,9% en Queensland, el 13,1% en Australia Occidental, el 12% en Australia del Sur, el 16,8% en Tasmania, el 19,2% en el ACT y el 13% en el Territorio del Norte. Los verdes australianos recibieron en esta elección un gran caudal de voto protesta, al igual que lo hicieron otros partidos minoritarios en menor medida.
Independientes: 2,52% (+0,3%) y 4 (+2) escaños. Con una Casa de los Representantes sin mayoría, los independientes jugaron un papel fundamental como árbitros de la situación. En esta elección fueron reelegidos  Bob Katter en la división de Kennedy (norte de Queensland) y Tony Windsor en la de New England (NSW),  entrando Rob Oakeshott por la de Lyne (NSW) y Andrew Wilkie por la de Denison (Hobart, Tasmania). Katter, Windsor y Oakeshott eran antiguos miembros del Partido Nacional, el primero con una reputación de maverick (rebelde) y representaban a circunscripciones rurales de tendencia conservadora. Wilkie fue miembro de Los Verdes y fue candidato con ellos en las elecciones de 2004 y 2007.

Senado:

El Senado australiano consta de 76 miembros. 72 de ellos son elegidos en los 6 estados de la federación (12 cada uno) y tienen un mandato de 6 años. Los cuatro restantes se eligen en los dos territorios (ACT y Norte) y su mandato es de 3 años. El sistema electoral usado es una variante del llamado Single Transferable Vote (STV), llamado en español “voto único transferible”. Es un sistema que también está basado en el voto preferente y su sistema de cálculo es demasiado complicado para tratarlo aquí. La cámara alta australiana tiene casi el mismo poder que la Casa de los Representantes, aunque es la última la que elige a los primeros ministros, y el sistema electoral permite la presencia de partidos minoritarios, además de propiciar algunas sorpresas. A continuación, resumen de resultados:
The Coalition: 38,3% (-1,47%) y 18 (-3) senadores.
Australian Labor Party: 35,13% (-5,17%) y 15 (-1) senadores.
Australian Greens: 13,11% (+4,07%) y 6 (+4) senadores
Family First: 2,1% (+0,48%) y 0 (-1) senadores.
Democratic Labor Party: 1,06% (+0,14%) y 1 (+1) senador.
Con estos resultados, la Coalición Liberal/Nacional quedaba con 34 senadores, por 31 del Partido Laborista, 9 de Los Verdes, 1 del DLP y 1 independiente (Nick Xenophon). Los verdes australianos tenían la llave del Senado y lo hicieron valer en las posteriores negociaciones con los laboristas. El senador del DLP fue elegido en el estado de Victoria con el 2,3% del voto primario tras la redistribución de preferencias. Fundado en 1955 como escisión socialmente conservadora y anti comunista de los laboristas australianos y fundamental en las victorias de Menzies y sus sucesores a partir de esa fecha, el DLP original se extinguió en 1978 para renacer en 2006, sin alcanzar el apoyo y la influencia de los que llegó a disfrutar.
Tras unas complicadas negociaciones a varias bandas, Julia Gillard pactó con Los Verdes, tanto en el Senado como con su representante Adam Bandt, y con los independientes Andrew Wilkie, Tony Windsor y Rob Oakeshott. Los dos útimos se inclinaron por Gillard debido a sus promesas de desarrollar la conexión de banda ancha en el interior australiano. Por su parte, Tony Crook y Bob Katter se inclinaron por apoyar a Tony Abbott, dejando a Gillard con una precaria mayoría de 76 representantes frente a los 74 de la oposición.
En el siguiente post, elecciones de 2013 y breve resumen del mandato de Julia Gillard.
English: Tony Abbott in 2010.

Tony Abbott in 2010.

English: Kevin Rudd (right) and Julia Gillard ...

Kevin Rudd (right) and Julia Gillard (left) at their first press conference as leader and deputy leader of the Australian Labor Party on 4 December 2006.

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